viernes, julio 16, 2010

Entendiéndomelos

Todavía no puedo creer que me hayan operado para quitarme un hueso del oído y habérmelo restituido por uno artificial. Por la cirugía he estado encerrado, sin poder salir, sin poder trabajar para ganarme algo de dinero, sin poder salir a tomarme una chela. Lo que sí hubiera podido hacer muy bien era leer, escribir y descansar. He descansado demasiado. He leído poco y no he escrito nada, sólo un poco de letritas a lo güey en este blog. También tuve tiempo de afligirme y preocuparme. Me encantaría ganar dinero de mis letras, pero eso sé que quizá vaya a tardar todavía un poco, un mucho o quizá ni siquiera llegue. Por lo pronto, como no gano dinero de mis letras, como tampoco no soy nadie en el mundo de lo que la gente conoce como el de las letras, me resigno a ser tratado como alguien que es tratado injustamente. No sé, se me ocurre como ejemplo un culpado legal, penal, injustamente, alguien del que se dice que hizo, que hace y que es tal cosa cuando no lo es, pero el único que lo sabe es el culpado injustamente, los demás no pueden ver con claridad, y se entiende bien, o sea, cómo notarlo a primera vista o a segunda o, no sé, también por ejemplo un color amarillo que dice soy amarillo y los demás, quienes sean, familia, conocidos, etc., dicen que no, que no es amarillo, que es verde, hasta que el amarillo empieza a creer que a lo mejor ha estado equivocado, duda de su cordura y se deja convencer que, en realidad, no es amarillo, sino amarillo. Parece que todo está en orden, pero el problema es que sabe perfectamente que no es verde y no sólo que no es verde, sino que es amarillo, y eso le provoca dificultades en su vida. Más o menos así me siento, como no he publicado convencionalmente, sino que lo hice por mis propios huevos en internet, sin editor, sin corrector, sin recomendación, sin nada que me refuerce, como no he recibido ningún tipo de premio, como nadie ha hablado de mi trabajo, entonces no tengo manera de demostrar, mostrar, que soy escritor y quizá hasta buen escritor, y así buscarme una chamba digna de alguien con mis características laborales, cuando, por otro lado, sí muestro que soy escritor y de la manera más simple y lógica de como se debería mostrar, mis escritos desnudos y puros, lo digo así porque no han sido tocados por nadie que no haya querido que sean tocados, están expuestos ante mi alrededor cotidiano.
También debo confesar que la mayoría de las veces en que he sido tratado como escritor las he ignorado y he preferido no ignorar muchas de las veces en que no he sido tratado como escritor donde incluso he sido tratado como algo completamente distinto a eso y hasta algo negativo y denigrante.
También reconozco que me gusta la idea de subir a la red lo que escriba, no preocuparme mucho por buscar editorial con todo lo que encierra y con todo lo que flota alrededor de ella, buscarme lectores por mi propia mano, sin ser desagradable en el acto, ganar dinero como mesero, con clases de espaňol e ir a la oficina de empleos a ser mirado como si fuera un tontito incapaz de conseguirme un empleo, y soňar que algún día me compraré mi notebook de Mac y otras cosas.
Ahorita que puse que soy incapaz de conseguirme un empleo, es cierto, lo soy, no puedo pensar en otra cosa más que en escribir más cuentos y otras novelas hasta que pasé algo chingón. Lo digo porque podría empezar a estudiar alguna otra pendejada, minar la ciudad con mi currículum, que sí lo hago, ir a entrevistas, relacionarme con gente del lugar donde sabría que pagan bien, de iniciar algún negocio, etc., el caso es que sería emplear tiempo y energía en ello y con esto retirarle por completo el tiempo y energía a la literatura, qué difícil. O matarme, a la verga, ya, qué hueva, entiendo a los escritores que se han dejado morir o que de plano se han suicidado; o a los escritores que tiran la toalla y dejan de serlo para dedicarse a otras cosas más productivas y placenteras, los entiendo perfectamente.
Por suerte va bien mi recuperación y ya puedo salir un poco a la calle y no estar tan encerrado.

1 comentario:

Nayelly Vega Hernandez dijo...

Qué te digo? los que tenemos empleo soñamos con escribir, pero qué se hace cuando eres dislexica? cada que quiero escribir sale un bodrio que solo yo puedo leer, así que te pido de favor que no desistas, al menos sabré que existe alguien que vive lo que yo sueño y tu confórmate con saber que existe alguien que trabaja soñando tu vida, creo que es un buen trato!