lunes, junio 02, 2008

Escenarios con puteria. Fasciculo 3 (parte VIII)

Subí al escenario con mayor soltura, tenía experiencia, conocía el escalón, las luces en el techo que me iluminaban y el espejo de la pared. Incluso saludé al público, les sonreí. Ya que te paguen, ¿no? Dijo uno de mis cuates. La mujer me indicó que me quitara la playera. ¿Estaría más rudo el nuevo performance? Me pregunté. Quizá tendría que coger en el escenario con ella, espero que no tenga que hacerlo. No podía creer lo que me pasaba, creía ser privilegiado por alguna voluntad mágica, a la vez fluía por mi estómago un líquido espeso y caliente, la vergüenza bioquimizada. ¡Toc toc! A ver, espérenme, tocan a mi puerta. Qué lata, justo cuando estoy escribiendo esto. No son horas para visitas. Es medianoche. ¿Será una emergencia? Voy a abrir.
-¿Ruy Guka? Jajajaja. Conque vives en esta pocilga. Mira, por lo menos habla bien de ti, siendo lo que eres, ¿no?, un escritor.
-¿Qué te pasa? ¿Estás loco? ¿Cómo te atreves a venir a mi casa? No me importa que dejes comentarios de idiota imbécil en mi blog, pero venir a mi casa y burlarte en mi cara, es demasiado.
-Tranquilo, no te pongas susceptible, sólo vine a decirte que ya no quiero dejar comentarios en tu estúpido blog.
-¡No dejes! Es tu problema si dejas o no comentarios.
-Escuch...
Le cerré la puerta. Pinche Goko, está completamente zafado. ¿Cómo se atreve a venir a mi casa? Qué miedo. ¿Se imaginan lo que podría llegar a hacer? No entiendo cómo supo mi dirección, nunca he dejado datos concretos de mi ubicación. Ni modo.
Sigamos conmigo en Amsterdam, jugando en los escenarios con putería. ¡Toc toc! ¡No, otra vez! Voy a abrir la puerta violentamente.
-¡Qué chingaos quieres, pendejo! ¿Eh? No hay na... ¡Oko! ¿Qué haces afuera?
-Mordí a Goko y lo perseguí hasta la esquina, jaja, casi lo atropellan cuando quiso cruzar la calle.
-Qué chingón. Pero, ¿cuándo saliste? Estabas echado en tu tapete, ni te paraste cuando tocó ese idiota.
-Salí antes de que le cerraras la puerta. Ah, oye, me dio sed.
Chalet, tendré que seguir con la historia la próxima semana por tantas interrupciones. Me siento mejor, qué bueno que persiguieron a Ray Goko. Me lo imaginé corriendo, horrorizado por la mandíbula de Oko, llena de dientes grandes y fuertes. Estuve a punto de regalarlo hace unas semanas y me arrepiento por haber pensado en ello.
La mujer comenzó a quitarse la ropa, tenía unas tetas que me gustaron mucho, se paseó alrededor de mi cuerpo sin playera y luego sacó un plumón.

4 comentarios:

Ray Goko dijo...

Oye, no vuelvo a ir a tu casa, tu perro me desgarró el pantalón y dejó un rasguño en mi pierna. Maldito perro. Veo que pusiste la anécdota en tu post, me ahorra una explicación del evento.
Pero el zafado eres tú, ¿no recuerdas que me invitaste a tu casa para que hablaramos de tu blog? Por eso supe cómo llegar, tú me diste la dirección.

MACARIO dijo...

AAAh qué bueno es usted para hacerla de emoción.

Anónimo dijo...

Tu alter ego está cobrando fuerza. Uno de los dos podría prescindir de vulgarismos para poder distinguir quién es quién sin necesidad de nombrarlos. Qué te parece la idea? Soy la que te parió hace 29 aňos...

Anónimo dijo...

WOW X TODO...8 )