sábado, mayo 05, 2007

Reseña

El dios de las pequeñas cosas
Novela de Arundhati Roy
Terminé esta novela dando un suspiro melancólico. Evocación de un mundo temible, en extremo limitado, Ayemenem, un pueblo dentro de una provincia jodida. La moral está desdeñada completamente, cobijada por un esquema obsoleto de índole ético-jerárquico-social falso. En este ambiente transcurre la historia de tres generaciones de una familia respetable de esa India ignorante, supersticiosa, lastimada y frágil. Una historia narrada de manera gabreilgarciamarquesina.
El narrador con o narrador por detrás va brincando de personaje en personaje y bailando por el tiempo permitiendo un dinamismo envolvente. El narrador gira alrededor de los gemelos Rahel y Estha, heterocigotos, como escoge caracterizarlos la autora, que oscilan la edad de seis años aproximadamente y bajo esta naturaleza se encuentran descripciones, metáforas y explicaciones en un lenguaje infantil.
Se pueden leer lugares y acontecimientos contemporáneos: empresas, aeropuerto, Estados Unidos, Oxford, Londres, objetos de plástico, etc. Se esboza la situación de castas, el machismo exasperante y la decadencia de una India sucia, vulgar e ignorante.
Párrafo sacado de la novela.
“Los dos eran hombres cuya infancia no había dejado rastro en ellos. Hombres carentes de curiosidad, de dudas. Los dos, cada uno a su manera, eran verdadera y terriblemente adultos. Contemplaban el mundo sin preguntarse cómo funcionaba, porque lo sabían. Ellos lo hacían funcionar. Eran como mecánicos que se ocuparan del mantenimiento de diferentes partes de una misma maquinaria.”

1 comentario:

Cynthia McNaught dijo...

"Verdadera y terriblemente adultos" xq eso es sinónimo de falta de capacidad de asombro? xq no ser adulto y divertirte como niño? si la vida es tan linda y tenemos en frente las mismas posibilidades...

Saludos,